El pasado 1 de septiembre se inició el periodo de contratación de los seguros agrarios correspondientes a los cultivos herbáceos extensivos, los frutos secos (almendro y avellano) y el olivar, incluidos en el Plan 2026 para la cosecha 2027. En esta primera fase ya pueden contratarse los módulos de rendimientos, que ofrecen las coberturas más amplias frente a los principales riesgos climáticos.
En el caso del seguro de herbáceos extensivos, conviene recordar que Agroseguro mantiene una bonificación del 5% para aquellos productores que suscribieron los módulos 1 o 2 de secano en el plan anterior y formalicen nuevamente su póliza de manera anticipada del actual Plan 2026, dentro de los plazos establecidos para cada cultivo y ámbito territorial.
Respecto al almendro, se han incrementado los precios asegurables (€/kg) tanto para la producción convencional como para la ecológica. Además, se ha incorporado una nueva modalidad de reducción de capital en el seguro complementario. En el cultivo del pistacho, por su parte, se diferencian las variedades Kerman, Larnaka, Sirora, Golden Hills y Lost Hills.
En el seguro del olivar ya pueden contratarse los módulos de otoño, correspondientes al seguro bienal (módulos 1 y 2), que permiten asegurar dos cosechas consecutivas. Estas modalidades ofrecen cobertura frente a riesgos como la sequía, el pedrisco, la lluvia, las heladas, el viento o el incendio, entre otros, mediante un sistema de rendimientos limitados.
Las subvenciones aplicables a estas líneas de seguro, tanto las concedidas por ENESA como las de la Conselleria, se mantienen sin cambios respecto al plan anterior.
Desde Engrupo se insiste en la importancia de proteger las producciones agrícolas y ganaderas mediante el seguro agrario, especialmente en un contexto marcado por
una creciente frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos adversos.
Un ejemplo reciente fue el episodio de “reventón térmico” registrado el pasado 20 de agosto, que afectó de forma significativa a los cultivos de caqui y cítricos en la Ribera del Xúquer. Según los datos de Agroseguro, el siniestro dañó en el caso del caqui alrededor de 2.200 hectáreas y dará lugar a indemnizaciones cercanas a los 17 millones de euros, lo que pone de manifiesto el papel fundamental del seguro agrario como herramienta de estabilidad y protección para las explotaciones.
